La xantina es un compuesto que se produce de forma natural durante la descomposición de las purinas, unas sustancias presentes en el ADN y en ciertos alimentos. Posteriormente, la xantina se transforma en ácido úrico, que se elimina por la orina.
Este compuesto se elimina principalmente a través de los riñones. Cuando hay un problema en el metabolismo de las purinas o en la eliminación renal, pueden acumularse xantinas en exceso, lo que puede llevar a la formación de cálculos renales o a otras complicaciones.
En algunas enfermedades renales o metabólicas poco frecuentes, como la xantinuria, los niveles de xantina en la orina están elevados y pueden dañar el riñón con el tiempo. Por eso, es importante vigilar en pacientes con enfermedad renal crónica (ERC) el metabolismo de estos compuestos para evitar complicaciones.