La retención de líquidos es una acumulación excesiva de agua en los tejidos del cuerpo. Se manifiesta habitualmente como hinchazón en tobillos, piernas, manos o abdomen, y puede deberse a múltiples causas médicas.
Esta condición aparece cuando se altera el equilibrio entre el líquido que entra y sale de los vasos sanguíneos. Puede estar relacionada con una eliminación insuficiente por parte del riñón o el hígado, alteraciones hormonales, el uso de ciertos medicamentos, sedentarismo, el calor o problemas circulatorios.
En el contexto de la enfermedad renal crónica (ERC), la retención de líquidos puede indicar que el riñón ha perdido parte de su capacidad de filtrado, lo que refleja una progresión de la enfermedad. Su control requiere un seguimiento cuidadoso, tanto clínico como dietético, así como un buen manejo del tratamiento farmacológico o de diálisis, ya que el exceso de agua favorece la hinchazón, la fatiga y, en algunos casos, problemas respiratorios o hipertensión arterial.