El prurito urémico es un tipo de picor intenso asociado a la acumulación de toxinas en el cuerpo cuando los riñones no pueden eliminarlas adecuadamente. A menudo se manifiesta en brazos, espalda o cara, aunque puede afectar a todo el cuerpo.
Es una complicación frecuente en personas con enfermedad renal crónica en etapas avanzadas, y especialmente en quienes se encuentran en tratamiento de diálisis o hemodiálisis. Además del malestar físico, puede alterar gravemente el descanso y el estado de ánimo del/la paciente.
El tratamiento del prurito urémico incluye hidratación adecuada de la piel, corrección de desequilibrios minerales y, en algunos casos, el uso de fármacos que actúan sobre los nervios o el sistema inmunológico para reducir la sensación de picor.