La polineuropatía urémica es una complicación neurológica que afecta a varios nervios del cuerpo como consecuencia de la acumulación de toxinas. Se manifiesta principalmente con sensación de hormigueo, debilidad y pérdida de sensibilidad o calambres, especialmente en las piernas y los pies.
Este tipo de neuropatía se produce por la retención de sustancias tóxicas en la sangre que, al no ser eliminadas adecuadamente por los riñones, dañan el sistema nervioso periférico y alteran la transmisión normal de los impulsos nerviosos.
En el contexto de la enfermedad renal crónica (ERC), la polineuropatía urémica puede impactar de forma significativa en la calidad de vida. Su detección precoz y un tratamiento adecuado —que incluya el control de la uremia, el inicio oportuno de diálisis, fisioterapia y medidas para aliviar los síntomas— pueden contribuir a frenar su evolución y mejorar el estado funcional del/la paciente.