La necrosis tubular aguda es una lesión renal en la que se dañan las células de los túbulos del riñón, encargadas de filtrar y reabsorber sustancias en la orina.
Las causas más frecuentes de esta lesión son la isquemia renal y la exposición a agentes nefrotóxicos. En algunos casos, el riñón puede recuperarse, pero si este tiene un daño severo, puede derivar en enfermedad renal crónica.
Aunque es potencialmente reversible, es importante detectar esta lesión a tiempo y seguir el tratamiento indicado ya que si el daño tubular es persistente o no se resuelve de manera adecuada, puede derivar a problemas mayores sobretodo en personas con enfermedad renal crónica.