Las limitaciones funcionales hacen referencia a las dificultades que presenta una persona para realizar actividades de la vida diaria debido a problemas de salud.
En personas con enfermedad renal crónica, estas limitaciones pueden aparecer por el cansancio, la falta de fuerza o los efectos del tratamiento. Están frecuentemente relacionadas con factores como la sarcopenia, la fatiga, la inflamación sistémica y las complicaciones derivadas del tratamiento renal sustitutivo.
Estas condiciones pueden traducirse en disminución de la capacidad física, dependencia funcional y deterioro de la calidad de vida. El manejo clínico debe centrarse en un enfoque multidisciplinar orientado a preservar la funcionalidad y reducir la progresión del deterioro físico.