La hiperuricemia es una condición que se caracteriza por el nivel elevado de ácido úrico en la sangre, producto del metabolismo de las purinas. Normalmente, los riñones filtran este ácido, pero en personas que padecen enfermedad renal crónica, los riñones no pueden eliminarlo correctamente, lo que lleva a la acumulación de ácido úrico en el cuerpo.
El exceso de ácido úrico puede formar cristales que se depositan en las articulaciones, causando gota, o en los riñones, formando cálculos renales. Ambas condiciones pueden generar dolor intenso y otras complicaciones que afectan a la calidad de vida del/la paciente.
El tratamiento de la hiperuricemia implica medicación para reducir los niveles de ácido úrico y recomendaciones por parte de un/una especialista en dietética. Controlar estos niveles es esencial para prevenir el deterioro renal y aliviar los síntomas, mejorando así el bienestar general de las personas con enfermedad renal crónica.