El hiperparatiroidismo secundario es un trastorno en el que las glándulas paratiroides producen una cantidad excesiva de hormona paratiroidea (PTH) como respuesta a una baja concentración de calcio en la sangre.
Una de las causas más frecuentes de este trastorno es la enfermedad renal crónica (ERC). Cuando los riñones no funcionan bien, no son capaces de eliminar correctamente el fósforo, ni activar a su vez la vitamina D, lo que contribuye al descenso del calcio en sangre y, como consecuencia, estimula la sobreproducción de PTH para intentar corregir ese desequilibrio.
En pacientes con ERC, el hiperparatiroidismo secundario puede provocar problemas en los huesos, dolor articular, picor en la piel y un mayor riesgo cardiovascular. Por eso, su detección y tratamiento precoz son fundamentales para mejorar la salud ósea y la calidad de vida.