El estrés oxidativo es un desequilibrio producido cuando en el cuerpo hay exceso de sustancias reactivas conocidas como radicales libres, y los sistemas antioxidantes naturales no son capaces de neutralizarlas. Estos compuestos, al acumularse, pueden alterar el funcionamiento celular y dañar las membranas celulares, el ADN y las proteínas.
Este proceso está relacionado con el envejecimiento celular y con enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión o la insuficiencia renal, ya que puede afectar el funcionamiento de órganos y sistemas. Así pues, factores como una dieta pobre, el tabaco o ciertas enfermedades aumentan la producción de radicales libres.
En pacientes con enfermedad renal crónica (ERC), este proceso puede empeorar la función renal, aumentar el riesgo cardiovascular y reducir la eficacia de algunos tratamientos. Adoptar medidas para reducir el estrés oxidativo puede ser una parte importante del cuidado integral.