El dolor musculoesquelético se entiende como un conjunto de síntomas que afectan al sistema locomotor afectando a músculos, huesos, articulaciones o tendones.
Su aparición está frecuentemente asociada a trastornos como la osteodistrofia renal, alteraciones del metabolismo calcio–fósforo y la inflamación crónica, como sucede en personas con enfermedad renal crónica.. Además, tratamientos como la diálisis y el sedentarismo pueden contribuir a su aparición.
Este tipo de síntoma puede manifestarse como rigidez, debilidad, calambres o dolor persistente, afectando a la calidad de vida. Es importante tener un control sobre estos dolores, ya que puede afectar al descanso, al movimiento y a la bienestar integral de una persona.