En ALCER Turia, cada año vivimos el Día Nacional del Donante como una jornada especial, cargada de emoción y gratitud.
Es un día para recordar, para agradecer y, sobre todo, para homenajear a todas las personas que, con su generosidad, han dado una nueva oportunidad de vida a otros a través de la donación de órganos.
Un año más, hemos querido rendir tributo de una manera activa y simbólica: un grupo de compañeros de la asociación ha recorrido en bicicleta durante varios días el Camino del Cid, llevando con ellos un mensaje tan claro como necesario: “Donar salva vidas”.

Cada pedalada ha sido una declaración de conciencia. Cada kilómetro, un homenaje. Durante todo el trayecto, nuestros compañeros no solo han afrontado el reto físico del camino, sino que han llevado en sus camisetas, en sus pancartas y en sus corazones el compromiso de dar visibilidad a la donación de órganos.

La ruta ha estado cargada de simbolismo. Como el Cid cabalgaba por tierras castellanas con un propósito firme, nuestros ciclistas han pedaleado con la convicción de que concienciar puede salvar vidas.
Han hecho paradas en pueblos, han compartido historias con quienes se cruzaban en el camino y han explicado lo que significa donar, recibir y vivir gracias a la solidaridad de otras personas. Han hecho que este mensaje se moviera, literalmente, de pueblo en pueblo, de camino en camino.

Este homenaje sobre ruedas ha sido también un reconocimiento a las familias donantes, a las personas trasplantadas, y a todos los profesionales sanitarios que hacen posible el milagro de la vida renovada.
Desde ALCER Turia, seguimos trabajando para que la donación sea un tema visible y cada vez más presente en nuestra sociedad. Porque donar es dar vida.


