La debilidad muscular consiste en una disminución de la fuerza en uno o en varios músculos, lo que significa que estos no responden con la potencia o resistencia esperadas ante un esfuerzo voluntario. Esta condición puede ser generalizada o localizada, y presenta dificultades en las actividades de la vida diaria como caminar, subir escaleras o levantar objetos.
Las causas pueden ser numerosas y estar relacionadas con diferentes afecciones médicas. En la mayoría de los casos, la debilidad muscular no es una enfermedad en sí misma, sino que aparece como un síntoma secundario a otra patología subyacente.
En el caso de las personas con enfermedad renal crónica(ERC) la debilidad muscular es un síntoma muy común. Puede aparecer incluso en etapas tempranas de la enfermedad, aunque se vuelve más evidente, y a su vez más limitante, en estadios avanzados, especialmente en pacientes en tratamiento de diálisis.