La CKD-EPI es una ecuación matemática que permite calcular de forma estimada el filtrado glomerular, uno de los principales indicadores de la función renal. Sus siglas proceden de Chronic Kidney Disease Epidemiology Collaboration, el grupo que desarrolló esta fórmula para valorar de forma más precisa el funcionamiento de los riñones.
Para obtener este resultado se utilizan valores como la creatinina en sangre, la edad y el sexo. El cálculo del filtrado glomerular mediante la CKD-EPI es esencial para detectar y clasificar la enfermedad renal crónica (ERC), ya que ayuda a identificar si existe una pérdida en la capacidad de filtración de los riñones.
Un filtrado glomerular reducido puede indicar daño renal, especialmente cuando se mantiene durante más de tres meses o se acompaña de alteraciones como la albuminuria. Sin embargo, el resultado debe interpretarse siempre junto con una valoración clínica realizada por profesionales sanitarios, ya que permite controlar la evolución de la enfermedad, ajustar determinados tratamientos y orientar el seguimiento médico.