FUNCIÓN DE LA FISIOTERAPIA RESPIRATORIA EN PANDEMIA DE LA COVID-19

04 Enero 2021
 
A las recomendaciones en la limpieza de manos, protegerse con mascarillas, aprender a respetar la distancias, se le suma la importancia de la fisioterapia respiratoria. Debido a la pandemia de la Covid-19, el movimiento y ejercicio aeróbico ha bajado produciendo que se atrofie la musculatura activa la proceso respiratorio, que intervienen en la función pulmonar,  llevando a la disminución de su capacidad respiratoria.
 
El objetivo de la fisioterapia respiratoria en el paciente con covid-19, consiste en preservar la función pulmonar, evitar la dificultad respiratoria, reducir posibles complicaciones, mejorar la calidad de vida, ansiedad y depresión entre otros.
Todos los procesos que se lleve a cabo no deban causar una carga adicional en el trabajo respiratorio del paciente, por lo que se cuidará la postura, realizaremos las técnicas con una intensidad suave y evitar largos periodos de inactividad.
Vamos a mostrar algunos ejercicios fáciles que podemos realizar en casa para mejorar el estado respiratorio basal:
 
Fluidificar la mucosidad, Se necesita un vaso de agua lleno hasta la mitad y una pajita. Lo que hay que hacer es inspirar profundamente por la nariz y soltar despacio el aire por la boca a través de la pajita haciendo burbujas dentro del vaso. Con este ejercicio lo que se consigue es hacer las secreciones (moco) menos espesas y ayudar a que se muevan a las vías respiratorias más superficiales, logrando así poderlas expulsar evitando que se acumulen y creen infección.
Podemos repetir este ejercicio las veces que queramos haciendo pequeños descansos para evitar la fatiga.
 
Mejorar capacidad respiratoria:  Proponemos diferentes ejercicios que se pueden ir intercalando para que sea menos rutinario, o coger el que más sencillo resulte. Se realizarán una vez al día y su objetivo es mejorar la oxigenación, evitar la fatiga y aumentar la expansión de los pulmones.
Respiración con los labios fruncidos: Se coge aire por la nariz lentamente y se colocan los labios como si se quisiera apagar una vela o se fuese a silbar. Por último, se suelta el aire lentamente por la boca, la espiración debe durar el doble que la inspiración. Este ejercicio se puede realizar también con un globo, intentando llenarlo en el menor número de respiraciones posible.
 
Expansión pulmonar: Se colocan las manos a ambos lados de las costillas, aplicando una suave presión. Se coge aire por la nariz venciendo esa leve resistencia. Se aguanta un par de segundos el aire dentro y se suelta despacio, recordando que tiene que durar el doble que la inspiración, y al final de la espiración se aplica una ligera vibración con las manos para ayudar a que las posibles secreciones se desplacen hacia las vías superiores.
 
Respiración diafragmática: Para este ejercicio se recomienda que se comience a realizar tumbado boca arriba y después, se vaya cambiando la posición: sentado, de pie, caminando, etc. según se vaya practicando para ir acomodando esta respiración al día a día. Se colocan las manos una en el pecho y otra en la tripa. Se coge aire profundamente por la nariz, haciendo que sus dos manos se eleven (la de la tripa un poco más que la del pecho). Se espira por la boca lentamente, de forma pasiva, haciendo que las dos manos desciendan hasta la posición inicial
 
 
Reeducación de la tos: La tos es el mecanismo por el cual el cuerpo elimina las secreciones fuera del mismo, evitando que se acumulen y esto conlleve a un agravamiento de la enfermedad. Por ello, es muy importante que la tos sea efectiva y controlada. Este ejercicio se debe hacer 3-4 veces al día, media hora antes de cualquier comida (nunca después ya que puede producir malestar en la digestión) y se debe realizar descanso de 15-30 minutos después de las sesiones. Para realizarlo, se coge aire por la nariz profundamente hasta la máxima capacidad y se aguanta 4-5 segundos. La espiración se ejecuta como se ha indicado en los anteriores ejercicios. Se realiza una segunda respiración profunda, se aguanta y, al soltar el aire, se tose desde la parte inferior de la caja torácica, no desde la garganta, dos-tres veces de forma corta y forzada para garantizar un buen arrastre de las secreciones a las zonas más altas de las vías respiratorias o hacia el exterior.
 
Ante cualquier tipo de duda con los ejercicios, recomendamos que consulte antes con nuestros fisioterapeutas para que le aconsejen y resuelvan todo tipo de dudas.